Desde las artes a la biomedicina: 19 jóvenes investigadores de distintos países debatieron sobre los desafíos de la IA en la UC
28 de octubre de 2026
Durante cinco días, la Pontificia Universidad Católica de Chile albergó a 19 estudiantes de doctorado de ocho países que participaron en la SACRU Summer School 2026. La instancia internacional reunió distintas disciplinas para explorar los desafíos científicos, éticos y sociales de la inteligencia artificial. La experiencia combinó conferencias, análisis de casos, visitas a centros de investigación y espacios de encuentro con la comunidad UC.

La Pontificia Universidad Católica de Chile fue anfitriona del SACRU Summer School. (Créditos fotográficos: César Dellepiane, Vicerrectoría de Comunicaciones UC).
¿Puede una inteligencia artificial comprender la mente humana? ¿Cómo cambia la creación artística cuando intervienen algoritmos? ¿Qué desafíos plantea esta tecnología para la medicina, el derecho o la democracia? Estas fueron algunas de las preguntas que atravesaron la SACRU Summer School 2026.
Realizado entre el 19 y el 23 de octubre y organizado por la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC), este año el programa internacional dirigido a estudiantes de doctorado de las universidades miembros de SACRU convocó a jóvenes investigadores de 16 disciplinas distintas de Australia, Estados Unidos, Colombia, Japón, Portugal, Italia, España y Chile.
“La confianza que deposita la red internacional SACRU en la UC para recibir a estudiantes de sus universidades miembro refleja nuestro compromiso con abrir espacios de encuentro y diálogo entre personas de distintas culturas y realidades. Queremos que nuestros campus sean lugares donde se compartan ideas, se construyan nuevas perspectivas y se reflexione colaborativamente sobre los desafíos del mundo actual, contribuyendo así a transformar la formación de personas”, destacó la vicerrectora de Asuntos Internacionales, Maria Montt.
La iniciativa, titulada Intelligence and Consciousness: Conceptual and Ethical Challenges for Research in the Age of AI, permitió a los participantes explorar cómo el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial interpela a diferentes campos del conocimiento y abre nuevas preguntas sobre su relación con las personas y la sociedad.
Por su parte, la vicerrectora de Investigación y Postgrados, María Angélica Fellenberg valoró la instancia como una herramienta para fortalecer y potenciar la investigación que se realiza en Chile, desde distintos ámbitos.
“Es tremendamente importante reflexionar y entender esta herramienta para ver cómo hacemos que siga potenciando nuestra investigación, y que, a su vez, nos ayude en la formación de personas, formación de investigadores y hacer una investigación con sentido ético y antropológico, poniendo justamente al ser humano al centro.”
La coordinación académica y de contenidos estuvo a cargo de la Vicerrectoría de Inteligencia Digital UC, bajo el liderazgo de Pablo Barceló, director de Inteligencia Artificial, y Claudia Prieto, profesora titular de la Facultad de Ingeniería UC. Mientras que la organización estuvo en manos de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrados y la Vicerrectoría de Asuntos Internacionales.
La actividad se enmarca en SACRU (Strategic Alliance of Catholic Research Universities), la Alianza Estratégica de Universidades Católicas de Investigación, una red internacional que promueve la colaboración en investigación, docencia e internacionalización entre sus instituciones integrantes. Cada edición de la Summer School rota entre las universidades de la alianza, y en esta oportunidad la UC asumió el desafío de recibir a la comunidad internacional y propiciar el intercambio entre investigadores de distintas partes del mundo.
Lucilla Viola, Secretaria de la red SACRU, destaca este espacio como una oportunidad de vincular investigadores y conocimiento de distintos países, en un camino que la mayoría de las veces puede ser solitario:
“La idea es permitir que estudiantes de doctorado se reúnan, colaboren en investigaciones interdisciplinarias y, al mismo tiempo, construyan una comunidad de apoyo durante esta etapa, que suele ser exigente y, en ocasiones, solitaria. Es muy importante brindarles esta oportunidad de compartir experiencias con personas que están recorriendo un camino similar.”
Un diálogo interdisciplinario

Estudiantes en la charla de la profesora Elena Di Raddo, de la Università Cattolica del Sacro Cuore, sobre IA en las artes e industria creativa. (Créditos fotográficos: Samuel Díaz, Vicerrectoría de Asuntos Internacionales).
La inteligencia artificial fue abordada desde perspectivas tan diversas como las ciencias de la salud, las artes, la creatividad, la teología, el derecho, la ética y la democracia. El programa también incluyó conversaciones sobre el futuro de la educación superior y de la investigación, junto con espacios para reflexionar sobre la definición de la mente y los sesgos algorítmicos desde una perspectiva global.
La agenda comenzó en el campus San Joaquín con la clase magistral “World Café: Defining «mind»” por Cristian Buc, jefe del equipo de investigación del Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile, cuyo propósito fue profundizar en la intersección entre la inteligencia artificial y la neurociencia.
Entre las exposiciones internacionales estuvo la de Elena Di Raddo, profesora de Historia del Arte Contemporáneo de la Università Cattolica del Sacro Cuore, de Italia, cuya investigación aborda los cambios que los medios digitales y la inteligencia artificial producen en el sistema del arte.
Su presentación invitó a reflexionar sobre una pregunta central para la creación contemporánea: ¿quién es el autor de una obra cuando en ella participan una persona, una máquina y un algoritmo?
La académica italiana destaca el encuentro como una oportunidad para conocer distintas posturas frente a la IA y reflexionar sobre sus posibilidades y límites: “Pudimos profundizar en aspectos teóricos y en cuestiones más técnicas y matemáticas, para pensar qué podemos controlar y qué no de la IA, considerando que será parte de nuestro futuro”.
Esa diversidad de miradas fue uno de los aspectos que destacó Carmine Apice, doctorando en Management and Innovation de la Università Cattolica del Sacro Cuore, quien investiga las implicancias económicas de la inteligencia artificial generativa.
Desde su perspectiva, el valor de una instancia interdisciplinaria como esta radica en reconocer que cada persona, desde su propia área de especialización, puede aportar conocimientos relevantes a las demás. En ese sentido, destacó especialmente la posibilidad de conocer enfoques distintos, como los provenientes de la teología, y llevar esas ideas a la reflexión sobre su propia investigación y su trabajo.
Inmersión en Chile y los desafíos del mundo

Los estudiantes tuvieron la posibilidad de visitar el MAVI UC y la Parroquia de la Veracruz, en el marco de la Trienal de Arte Contemporáneo de las universidades católicas. (Créditos fotográficos: Samuel Díaz, Vicerrectoría de Asuntos Internacionales).
La Summer School también propuso una aproximación a la investigación y la innovación que se desarrolla en Chile. Además de las actividades académicas en los campus San Joaquín y Casa Central, los participantes visitaron el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) y el Instituto Milenio en Ingeniería e Inteligencia Artificial para la Salud (iHEALTH), donde pudieron conocer iniciativas vinculadas al desarrollo de la IA y sus aplicaciones.
La programación también incluyó actividades junto a estudiantes de la UC, como “Entre Lenguas: Practica Idiomas”, una instancia para compartir y fortalecer las habilidades lingüísticas en otros idiomas, y la “Feria Internacional: Encuentro de las Culturas”, que celebra la diversidad cultural en los campus. A ellas se les sumó una visita guiada a la Trienal de Arte Contemporáneo de la Santa Sede, en el Museo de Artes Visuales (MAVI UC).

Participante del SACRU Summer School practicando su español con profesores del programa Español UC en la actividad “Entre lenguas” de la Semana Global. (Créditos fotográficos: Samuel Díaz, Vicerrectoría de Asuntos Internacionales).
Estas experiencias complementaron las discusiones académicas, ofreciendo espacios para conocer la vida universitaria, acercarse a la escena cultural chilena e intercambiar experiencias con estudiantes de la UC más allá de las salas de clase.
Para Alexander Pinilla-Quispe, estudiante de doctorado en Química de la UC, este componente internacional es precisamente uno de los grandes aportes de SACRU:
“Lo que más destaco de esta instancia es poder conectar con diferentes culturas y acercarme a doctorandos de distintas partes del mundo. A través de ellos puedes conocer cómo es la vida doctoral en otros lugares, aprender sobre sus países e incluso sobre otros idiomas. Creo que lo más valioso es la multiculturalidad que ofrece esta experiencia”, comentó.
Alexander ya había participado de otros programas y cursos de la red SACRU, los que le permitieron crear vínculos que han perdurado hasta la actualidad, algo que cree fielmente se verá reflejado a futuro en el grupo de doctorandos de esta edición: “En una semana se pueden crear conexiones fuertes que después permiten seguir conociéndose y compartiendo”, señaló.
Más preguntas, nuevas perspectivas y redes de colaboración

Participantes del SACRU Summer School en mesas de trabajo. (Créditos fotográficos: Diego Friz, Vicerrectoría de Asuntos Internacionales).
Viajar a cientos de kilómetros y compartir con personas de distintas culturas, líneas de investigación y formas de trabajo, permite que los jóvenes investigadores puedan cultivar colaboraciones con profesionales de otras partes del mundo.
Algo que valora Daniel Martínez, doctorando en Management Sciences de ESADE Business School, perteneciente a la Universitat Ramon Llull, en España:
“Poder conectar con otros investigadores y estudiantes de doctorado de disciplinas completamente distintas a la mía, pero que tenemos un nexo común: la inteligencia artificial y cómo está afectando múltiples facetas de la investigación”.
Una reflexión similar compartió Fernanda Mello Alves, doctoranda en Derecho de la Universidade Católica Portuguesa, cuya investigación aborda la cooperación arbitral y judicial en la obtención de pruebas ante los desafíos de la inteligencia artificial en sistemas jurídicos civiles.
Para ella, uno de los principales aportes de la experiencia fue conocer cómo investigadores de otros países y disciplinas estudian problemas relacionados con la IA. Llegó a la Summer School pensando en los desafíos específicos de su área y de su investigación, pero se fue con nuevas preguntas y una comprensión más amplia de las distintas perspectivas que existen sobre el tema.
Esa posibilidad de construir conocimiento de manera colectiva fue uno de los propósitos centrales de la semana. A través de las charlas, casos de estudio y el trabajo conjunto, los participantes compartieron sus perspectivas y avanzaron en una visión colectiva sobre los desafíos de la inteligencia artificial para la investigación y la sociedad.
La programación culminó con un ejercicio colaborativo para construir un manifiesto, sintetizar las principales reflexiones de la semana y proyectar una mirada compartida sobre el futuro. Más allá de las exposiciones y los contenidos abordados, la experiencia dejó a los jóvenes investigadores nuevas preguntas, contactos y oportunidades para continuar el diálogo entre disciplinas y universidades.
Así, al recibir esta edición de la SACRU Summer School, la UC no solo abrió sus espacios a una comunidad internacional de doctorandos, sino que también permitió realizar un Ciclo Internacional de Charlas sobre IA abierto a toda la comunidad UC, impulsando en los campus una conversación inédita que exige combinar investigación, diálogo y distintas culturas.
Información
Periodista:
Samuel Díaz Colmenares
Profesional de Plataformas Digitales, VRAI
Categorías
Comunidad Internacional Redes Internacionales Ven a la UC Vicerrectoría de Asuntos Internacionales Vinculación Global