María Ignacia Valenzuela
19 de noviembre de 2025
En medio de la rutina, vivir algo así te entrega una perspectiva distinta, una motivación renovada y una sensación de gratitud que se refleja en el trabajo cotidiano (…) Fue toda una sorpresa para mí poder ser parte de una experiencia como esta. Al momento de postular, si bien me hacía ilusión vivir una movilidad […]
En medio de la rutina, vivir algo así te entrega una perspectiva distinta, una motivación renovada y una sensación de gratitud que se refleja en el trabajo cotidiano (…)
Fue toda una sorpresa para mí poder ser parte de una experiencia como esta. Al momento de postular, si bien me hacía ilusión vivir una movilidad Erasmus Staff, nunca imaginé que se concretaría. Aunque tenía una propuesta e ideas de trabajo, al principio sentía mucha inquietud y ansiedad por lo que podría ser esta experiencia; existía cierta incertidumbre sobre lo que ocurriría, además de que todo se dio muy rápido. Sin embargo, a pesar de lo exigente que fue preparar todo para realizar esta pasantía, valió completamente la pena.
Mi viaje a París, Francia, específicamente a la École Polytechnique, fue una experiencia increíble, no solo por conocer la maravillosa ciudad, sino también por la oportunidad de acercarme a una institución tan prestigiosa. Para mí, que soy Subdirectora de Docencia y profesora de la Facultad de Matemáticas UC, fue muy significativo visitar una escuela con tanta historia, por donde pasaron grandes científicos y matemáticos, como Cauchy. Me impresionó especialmente conocer su museo, lleno de historia científica, con instrumentos originales como los primeros microscopios y artefactos del siglo XIX.
Desde el plano interpersonal y profesional, esta experiencia me desafió en muchos sentidos. El idioma fue uno de ellos; al no hablar francés, debía comunicarme en inglés. Aunque podía desenvolverme, fue un reto hacerlo en contextos más técnicos y profesionales. Sin embargo, aprendí mucho, tanto sobre cómo expresarme en inglés en entornos laborales, como sobre la forma en que trabajan allá. Conocer a las personas detrás de los procesos, intercambiar ideas y prácticas, fue sumamente enriquecedor. La gente fue muy amable y acogedora, me sentí muy bien recibida tanto por docentes como por administrativos, quienes se tomaron el tiempo de mostrarme todo lo que quería conocer y más, lo que me entregó una nueva perspectiva sobre mi propio trabajo.
Además, poder conocer la ciudad de París fue un regalo. Recorrer sus calles, visitar la Torre Eiffel, disfrutar de su gastronomía y pasear sin apuro me entregó un aire fresco para volver renovada a mis labores en la UC.
Recomiendo profundamente este tipo de experiencias, porque invitan a desafiarte, a innovar y a conocer nuevas culturas, personas y formas de trabajo que amplían la mirada. En medio de la rutina, vivir algo así te entrega una perspectiva distinta, una motivación renovada y una sensación de gratitud que se refleja en el trabajo cotidiano. Sin duda, son experiencias que solo suman, tanto en lo laboral como en lo personal, fortaleciendo la confianza y el entusiasmo en lo que uno hace.